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martes, 28 de febrero de 2017

Reseña: El Orden y el Caos (Louise Cooper)

El Orden y el Caos


Tarod ha ganado su libertad, pero el anillo que contiene su alma ha desaparecido junto con la muchacha que ama. Del mismo modo que un siniestro warp había arrojado a Cyllan al interior del castillo, otra de esas tormentas sobrenaturales la había arrebatado de aquel lugar y de Tarod. Aún a riesgo de caer en manos de sus enemigos, Tarod debe encontrar a Cyllan antes de que lo haga el Círculo. Sólo entonces podrá cumplir el compromiso que se ha impuesto de enfrentarse con los dioses, pues únicamente éstos son capaces de destruir la piedra y el mal que en ella reside.

Mi opinión:

Y... llegamos, lamentablemente, al final de esta apasionante trilogía. La verdad es que me apenó muchísimo que se terminara porque, francamente, disfruté de lo lindo con su lectura. Pero, ¿qué se le va a hacer? Toda historia tiene su fin, y el de esta saga en concreto, es muy, muy épico.

Pero empecemos por el principio. Tras el abrupto final del libro anterior nos topamos con un paisaje de lo más caótico: Cyllan ha sido absorbida por un Warp (y con ella la piedra-alma de Tarod) y se desconoce si está viva o muerta. Drachea ha sido asesinado. El Círculo ha regresado del limbo en el que estaban y siguen con la ferviente idea de matar a Tarod para eliminar, de una vez por todas, al Caos que pueda quedar en la tierra. Y Tarod... bueno, tras volver a usar parte de los poderes del Caos, decide ir en busca de su amada para tomar la piedra-alma y entregársela al mismísimo Aerois del Orden, para que le perdone por ser quién es.

En esta nueva y última entrega de la saga nos encontramos con un desarrollo mucho más frenético que en los volúmenes anteriores. La historia está dividida en tres narradores: Tarod, Cyllan y Keridil, que nos narrarán los sucesos bajo su propio punto de vista... aunque, en el fondo, coinciden en muchos de sus pensamientos. ¿Y por qué? Porque a raíz de la drástica decisión de invocar el Cónclave de los Tres, el mundo se vuelve completamente loco: el miedo al Caos hace que todo, inevitablemente, se convierta en eso mismo; de golpe, las acusaciones entre vecinos se descontrolan, hay quema de brujas, persecuciones, asesinatos en nombre de Aerois... y todo, siempre, debido a esa obcecación por mantener todo bajo el poder del Orden.
Como podéis ver esta parte concreta de la novela es una clara crítica social a las religiones más extremistas que buscan un <<orden>> creando, precisamente, el caos. Y ahora, aprovechando que estoy hablando del tema, me gustaría remarcar una escena en concreto del libro: el momento en el que Cyllan ve como matan a pedradas a una joven rubia a la que confunden con ella misma. La escena es absolutamente atroz y visceral, porque de verdad que se ve un grado de injusticia casi vomitivo. ¿Cuántas veces hemos visto injusticias semejantes y no hemos podido hacer nada por temor a la represión?
Sé que este tema de debate es muy amplio y que se puede llevar a muchos ámbitos, así que dejo la polémica lanzada y vuelvo a la reseña del libro. 

A pesar de toda la locura que reina en el mundo, Tarod es consciente de que puede terminar con todo esto si consigue entregar la piedra-alma al dios del Orden. Por eso, y aunque Cyllan ha hecho un pacto con Yandros, el archienemigo de Aeoris, se dirigen, sin dudar, al mayor santuario del Orden habido y por haber: la isla Blanca. 

En cuanto a la trama hasta aquí puedo leer porque si sigo escribiendo terminaré por desvelaros el final (y creedme es un final que merece mucho la pena leer). En estas últimas páginas de la novela veremos no solo el poder de la lealtad más absoluta, sino también la desidia, los celos, y la corrupción, que empañarán el carisma de algunos personajes y exaltarán los valores de otros.
Yo, por mi parte, me he reconciliado con la figura de Keridil (a la que había cogido mucho asco durante los primeros libros... lo cual era curioso, porque en la siguiente saga que publicó y que también está reseñada en el blog, el viejo Keridil me caía muy bien) y me he enamorado de las formas de Tarod... aunque estén teñidas de una innegable oscuridad. 

Como siempre (y sé que me repito, perdonadme) este clima crece de una manera absolutamente mágica gracias a la pluma de la autora, que crece con una facilidad pasmosa. Yo, como escritora, la envidio profundamente, porque es capaz de hacer grandes giros de trama que no son para nada bruscos, y que complementan perfectamente a los párrafos más típicos. Si he de señalar algo que esta saga pierde en comparación con la siguiente es, quizá, la brutalidad de sus escenas. Cuando leí los otros tres libros que escribió después de estos, me impresionó muchísimo la cantidad de violencia que había en sus páginas y también esperaba, con morbosa curiosidad, que en este hubiera una cantidad semejante.
Pero no, lo cierto es que esta saga es mucho más suave,porque le da más importancia al miedo y al pensamiento irracional que a la violencia explícita. 
Sin embargo... también ha ganado algo respecto a la otra saga, y ha sido, precisamente, el tratamiento hacia el amor romántico: la historia entre Cyllan y Tarod me ha parecido preciosa, especialmente la devoción con la que Tarod la trata en todo momento (excepto quizá en la primera vez que se acuestan) y la ternura que ella le manifiesta.

En definitiva... ha sido un placer leer de nuevo a esta autora. Sus letras son muy poderosas y las historias que crea con ellas son magníficas. Si os consideráis buenos lectores de fantasía esta saga es absolutamente obligatoria.
¡Muy recomendable! 

Escena favorita: 

Sin duda alguna... la final. É-PI-CA.

¿Dónde comprarlo?


Como últimamente estoy cotilleando mucho la casa del libro, os dejo un enlace que os puede servir.
¡Aquí! 

 

viernes, 17 de febrero de 2017

Reseña: El proscrito (Louise Cooper)

El proscrito



Para huir del terrible destino al que el Círculo lo había condenado, Tarod logra detener el péndulo que rige el ineludible fluir del tiempo. Y el tiempo deja de existir. Tarod, prisionero en un limbo sin ayer ni mañana, vive resignándose a su inmortalidad... cuando un warp, la terrible tempestad desencadenada por las fuerzas del caos, arrastra a dos seres humanos, un hombre y una mujer, hasta el Castillo de la península de la Estrella. Ella es Cyllan, una humilde boyera dotada de poderes parapsicológicos, y por la que Tarod sentirá un amor intenso y puro. Él, Drachea, el presuntuoso heredero del Margrave de la provincia de Shu. Encerrados los tres en el Castillo, provocarán nuevos y terribles acontecimientos hasta lograr que el tiempo reemprenda su lento e inexorable camino.

Mi opinión:

¡Pues seguimos reseñando esta magnífica saga!
Antes de nada quisiera disculparme por tardar tanto en subir las reseñas, pero ando muy liada con otras cosas y apenas tengo tiempo para ponerme a escribir sobre lo que he leído (se me empiezan a acumular las reseñas... tengo pendiente escribir sobre el tercer libro de la saga y sobre el libro que estoy terminándome ahora: <<Historias élficas>>)

Pero bueno, vayamos a lo que nos interesa. Tras el épico final del libro anterior, cuando Tarod detiene el tiempo para huir del destino y de la traición del Círculo, todo cambia. Acostumbrados como estábamos a tener muchos personajes con los que deambular por el libro, nos encontraremos, de golpe con que en el castillo solo existe Tarod. Su misión: recuperar la piedra-alma para conseguir de nuevo todo su poder y así recuperar el flujo normal del tiempo. ¿El problema? Por cuestiones del destino y de un fallo de cálculo, Tarod está ligeramente desincronizado con el lugar donde está la joya... y no puede acceder a ella de ningún modo. Lo que, evidentemente, supone un problema para todos... pues, en cierta manera, el Círculo ha dejado de existir. ¿Y qué sería del mundo sin su adorado Círculo de hechiceros?

De esta manera piensa Drachea, un joven noble de la provincia de Shu que, por azares del destino, se topará con Cyllan (uno de los personajes que más me gustó en el libro anterior). Al principio su relación no tendrá nada que ver con los sucesos que han tenido lugar en la Península de la Estrella pero cuando un warp los arrastra precisamente hasta allí comprenderán que en el mundo hay fuerzas muy superiores a ellos y que, aunque no quieran, su papel en el destino del mundo será muy importante: el de Drachea será el detractor y el de Cyllan... el del apoyo más absoluto.

Lo cierto es que la primera parte del libro es un tanto lenta, pues como he dicho antes, solo contamos con estos tres personajes situados en el castillo. Sin embargo, a medida que los acontecimientos tengan lugar, veremos que estos simples personajes pueden desencadenar una trama absolutamente trepidante y adictiva. Para cuando lleguemos a la segunda parte y al correspondiente final abierto del libro, necesitaremos seguir leyendo para saber qué ocurre justo después.
Sé que lo he dicho muchas veces pero me parece absolutamente fascinante la literatura de esta autora, que es capaz de convertir a personajes aparentemente flojos en verdaderas obras de arte. Os advierto desde ya que es imposible no enamorarse de Tarod, o no odiar a Drachea, o no sentir lástima por Cyllan y su destino.
Además toda la trama está enmarcada en una suerte de descripciones muy bien formadas (aunque para mi gusto a veces demasiado recurrentes) que nos llevarán por una orgía de colores y formas con los que será imposible no situarnos.

Una vez más, volvemos a tener un final muy abierto (en serio, os crispará los nervios y os obligará a coger el tercero) que nos abrirá la puerta para el último tomo de la trilogía: <<El orden y el caos>>

¿Qué le deparará a Cyllan en el interior del warp? ¿Conseguirá Tarod la piedra-alma? ¿Conseguirá Keridil vengarse?
¡Pronto escribiré sobre el desenlace!

Escena favorita:

A ver... hay muchas escenas que merecen la pena en este libro. Desde el momento en el que Cyllan y él están juntos por primera vez, al instante en el que Tarod invoca a la espada del Caos. Sabéis que yo suelo decantarme por las escenas más <<románticas>> peeeeeero, ver a Tarod entrando en cólera y con la espada fue superior a mis fuerzas. ¡Jodidamente épico! 

¿Dónde podemos comprarlo?


Ya os dije que los conseguí por wallapop, peeeero siempre hay más opciones. Como en la casa del libro :p ¡Aquí! 



martes, 7 de febrero de 2017

Reseña: El iniciado (Louise Cooper)

El iniciado



"Tarod, Tarod, Tarod..." Una voz desconocida pronuncia este nombre martilleando sin cesar el cerebro del joven que no sabe como se llama ni por qué ha sido engendrado. El muchacho lo adopta como su nombre. Tarod reside en un fastuoso castillo situado en la península de la Estrella, donde habitan los sumos sacerdotes de Aeoris, dios del bien, dios del orden, y es instruido en las artes arcanas, convirtiéndose en uno de los hechiceros de mayor rango. Es el iniciado. Pero un día la voz se materializa en una forma humana de espíritu demoníaco. Es Yandros, personificación del mal. Por él sabe el iniciado que ha sido designado para volver a introducir el caos en el mundo.


Mi opinión:


¡Por fin encontré más libros de Louise Cooper! Para los que me conocéis sabéis que soy fan absoluta de esta autora, porque me enamoré brutalmente de su saga <<la puerta del Caos>>. En cuanto la terminé me desviví por encontrar en papel la saga justo anterior, que habla de Tarod y lo que vive en el mundo mortal, y aunque tardé bastante en hacerlo, los encontré en wallapop (bendita página). 
Ahora, por fin, he tenido un ratito para leerme la saga completa (ya voy por la mitad del tercero, así que en breve las habré terminado)

Ahora la pregunta es... ¿han cumplido mis expectativas? ¡Sí, sí, mil veces sí! La saga en general está muy bien, pero ahora solo voy a centrarme en el primer volumen: El iniciado.

Nuestra historia comienza cuando el Caos es desterrado del mundo. Los siete dioses Blancos, liderados por Aeoris, comienzan su reinado desde el principio de este libro, lo que es francamente importante en esta historia... ya que condiciona muchísimo su evolución.
Al margen de este importante dato, la verdadera trama comienza con un Tarod muy joven, apenas un niño. Vive con su madre al sur, en un lugar aparentemente tranquilo, pero su vida no es precisamente feliz. ¿Cómo podría serlo tratándose de un bastardo? Ni siquiera su propia familia le trata bien. Por eso, cuando su madre le pide encarecidamente que deje a su primo en paz durante las celebraciones anuales, él ignora la advertencia y, de la mano del joven, ambos se marchan a jugar... lo que tiene un fatídico desenlace: Tarod descubre que tiene un gran poder oculto, y que este poder no está bien visto en su ciudad. A punto de ser apedreado, las fuerzas del Caos traen hasta su puerta un Warp, una tormenta sobrenatural que arrastrará al joven al norte... donde empezará su verdadero periplo.

En la península de la Estrella, muy al norte de todo lo conocido, existe un castillo que pertenecía a los servidores del Caos. Tras su caída sus habitantes fueron desterrados y el lugar fue ocupado por los devotos sirvientes del Orden, que crearán una orden (el Círculo) de adeptos afines a la magia. Tarod no tardará en destacar entre ellos y pronto se convertirá en uno de sus más fieles sirvientes. Pero, ¿qué ocurre cuando Tarod empieza a tener pesadillas? ¿Y quién es la figura que parece llamarle desde las sombras? 
Este punto es, a mi parecer, el que divide la novela en dos partes: por un lado la vida plácida y relativamente tranquila en la seguridad del Círculo y por la otra, el desengaño que sufre a manos de las personas en las que más confiaba y que desencadenan una serie de acontecimientos absolutamente terribles. 
De verdad que me gustaría dar más detalles acerca del cambio que sufre Tarod y de las traiciones a las que es sometido, pero eso me llevaría a hacer spoilers. Y no es lo que queréis, ¿verdad?

Dejada la trama atrás, me gustaría alabar (una vez más) la facilidad de que tenía esta autora para crear personajes absolutamente impresionantes. Desde el propio Tarod, con el que os sentiréis muy identificados, a la dulce Cyllan o al propio Keridil, que sufre un cambio impresionante a lo largo de la novela. (Francamente, estoy muy sorprendida por la evolución de este personaje en concreto).
¿Y por qué son tan geniales? Porque sus reacciones no son desmedidas, sino tan humanas que casi puedes sentirlas como propias. Y eso hace que todos y cada uno de sus personajes sean dignos de admirar.

Lo mismo ocurre con su narrativa, como ya dije en los anteriores post que hablan de esta mujer. Si bien creo que esta saga es bastante menos dura que la siguiente que escribió, no deja de ser impresionante cómo describe la lucha que tiene el Caos y el Orden, y cómo afecta a los seres terrenales. Grandes descripciones (nada pesadas) y una línea de sucesos ágil y rápida, que no da un respiro al lector. (Por eso me leí el libro en día y medio)

En definitiva, un completo acierto para los amantes de la fantasía. Sinceramente creo que es una saga que todos deberíamos leer, porque está tan llena de matices que es muy difícil salir decepcionado.

Escena favorita:


Sin duda, cuando conoce a Cyllan (es lo que tiene saber cómo van a ocurrir las cosas... que no puedes evitar un estremecimiento al ver a un personaje tan importante como ella)

¿Dónde comprarlo?


No lo he encontrado en digital, así que os dejo un enlace para su compra en papel. ¡Aquí! 



lunes, 23 de mayo de 2016

Reseña: La vengadora (Louise Cooper)

La vengadora 




Los dioses del Orden responden a la súplica del Sumo Iniciado y tienden una trampa para acabar con la usurpadora Ygorla, la hija del demonio Narid-na-Gost. Pero el plan del Orden se ve en peligro cuando Karuth, una solitaria rebelde del Círculo de adeptos, invoca a un poder más tenebroso... y Tarod del Caos regresa del mundo de los mortales. Para él, Ygorla es un asunto secundario. Los señores del Caos y del Orden tienen que dirimir un conflicto más personal; y ni los unos ni los otros sentirán compasión alguna por los mortales que se interpongan en su camino. Pero mientras tanto, la usurpadora llega al Castillo de la Península de la Estrella y el Círculo de adeptos no tiene más remedio que darle la bienvenida. Una vez allí, Ygorla no vacila en someter a chantaje a los mismos dioses, al tiempo que proclama a los cuatro vientos que no se contentará con dominar únicamente el mundo de los mortales...


Mi opinión:

¡Llegamos por fin al último libro de esta fantástica trilogía! La verdad es que me da pena que se termine, pero como todo lo bueno, tiene un fin.
Tras el interesante final del anterior tomo, cogí La vengadora con mucha fuerza (de hecho, lo leí en bastante poco tiempo, porque engancha muchísimo). Para ir más rápidos, haré un pequeño resumen de los acontecimientos del anterior libro.
1. Ygorla se hace con el poder de los mortales, con especial énfasis en la Isla del Verano.
2. Strann, el narrador, está a su servicio para salvaguardar su vida, pero odia a su "ama". Por eso, invoca a Yandros del Caos y le pide ayuda.
3. El Círculo recibe varias amenazas por parte de Ygorla. La amistad entre Karuth y su hermano Tirand amenaza con romperse. El Círculo reniega del Caos y pide ayuda al Orden.

Como resumen, es más que suficiente para hacernos una idea de qué ha pasado. Ahora bien, continuamos desde aquí. Tal y como dice en la propia sinopsis, hay un cambio significativo en la Península de la Estrella: renegados ahora del Caos, uno de los Dioses del Orden, Ailind, decide responder a las súplicas del Sumo Iniciado y desciende desde su reino para "ayudar". Su ayuda, lejos de ser tal, establece una absoluta tiranía (ya veréis, ya) en la que Karuth sale más que afectada. 
Espoleada por la indignación que siente al verse así tratada, intentará, por todos los medios invocar a Yandros... sin éxito. Solo cuando Strann, tras convencer a Ygorla de que enviarle a la Península es buena idea, conseguirá establecer una breve conversación con los Dioses del Caos.

Este es un punto muy importante en la novela, quizá el más importante de todos ellos, ya que marcará un antes y un después. Gracias a la intervención de Karuth, Tarod, hermano de Yandros, abandonará su reino en el Caos para tomar parte en la vida de los humanos. Evidentemente, protegerá a Karuth y a Strann de su primo del Orden, pero, inevitablemente, la relación de estos con Tirand, la Matriarca y el Alto Margrave, no será buena. Especialmente si hablamos de Tirand y Karuth, que es donde más se nota. Aún así, habrá momentos en los que colaboren para conformar un plan con el que engañar a Ygorla. 

¿Y qué ocurre con Strann y Karuth? A pesar de la cantidad de problemas que tienen para verse, su historia de amor florecerá. En mi opinión es una historia muy hermosa, que servirá como bálsamo ante las escenas más desagradables de Ygorla (que las hay... y muchas). Poco más puedo decir de ellos, porque de hacerlo, caeríamos en spoiler. 

Por otro lado, tenemos la trama de Ygorla. Más crecida y con las ideas más claras, dejará de seguir los consejos de su padre para empezar a pensar por sí misma. Por eso, apartará de su lado a Narid-na-Gost y decidirá, por cuenta propia, los planes a llevar a cabo. Eso la llevará a hacer un viaje con sus siervos por todas las provincias, de camino a la Península de la Estrella... donde se instalará, creyéndose invencible, pero sin saber que los Dioses aún no han jugado todas sus cartas.

El final, francamente bueno, aunque inesperado. (Así que no diré nada que pueda estropear la sorpresa). De este libro, poco más puedo decir, porque sería repetir lo que ya he dicho mil veces: Louise Cooper era una autora fantástica, con una habilidad sorprendente para crear buenos personajes y buenas tramas. 
En esta ocasión, tengo que mencionar con más fuerza las escenas de sangre, muerte y destrucción, que me parecen francamente geniales. Una verdadera lástima que se haya terminado.

En conclusión, esta trilogía a despertado en mí muchos sentimientos, desde la rabia y el asco, a la ternura más absoluta. De verdad, una delicia.

Escena favorita:

Sin duda, el final... con Tarod. Adoro a ese personaje.

¿Dónde podemos comprarlo?


Nos vamos a la casa del libro, donde podremos hacernos con él. ¡Aquí! 



miércoles, 11 de mayo de 2016

Reseña: La usurpadora (Louise Cooper)

La usurpadora 






Tanto los dioses como los mortales se han olvidado de Ygorla. Y ese error podría costarles la pérdida de sus mundos. La hija del demonio ha alcanzado la mayoría de edad... y el mundo tiene una nueva y terrible emperatriz.
Mientras las provincias caen una a una ante el poder de Ygorla, los adeptos del Círculo descubren que ni siquiera su magia puede detener a la usurpadora. Por eso deben romper un largo silencio e invocar a los dioses para que acudan en su ayuda.
Pero ¿qué dioses? El Sumo Iniciado es el único que puede decidir entre el Orden y el Caos. Su hermana, Karuth, teme que su juicio no sea fiable. Pero si se opone a él, su alma estará en peligro, y ése es un riesgo que no se atreve a correr. Hasta que el Caos en persona entra en contacto con ella...

Mi opinión:


Bueno, bueno, bueno... por fin llega la reseña de la segunda parte de esta trilogía. Hace tiempo ya que la terminé, pero entre unas cosas y otras no he tenido tiempo (ni ganas, para que mentiros) de subirla. Pero hoy, que por fin hace sol, me he levantado dispuesta a comerme el mundo. Así que ¡allá vamos!

En esta segunda parte de la historia, conoceremos mucho mejor a Ygorla, hija de un demonio y una humana, y sus intenciones: conquistar el reino mortal y dejar el reino del caos a su padre. Para ello, se instalará en la Isla del Verano y empezará a sacudir el mundo con su reinado de terror absoluto (creedme, está muy mal de la cabeza). Asesinará al Alto Margrave, torturará a sus siervos y mandará diferentes mensajeros a los margraviatos para pedir la rendición absoluta de todas y cada una de las comunidades del mundo. Esto incluye, por supuesto, a la Península de la Estrella.

¿Y quién está a su lado aparte de su querido padre? ¡Tachán! Sí, amigos míos, Strann, el narrador de historias. Al ser un cobarde y desear por encima de todo vivir, pondrá a su servicio su afilada lengua y sus artes para componer. Aunque al principio choque mucho este cambio de guión, a medida que vayamos avanzando en la lectura, comprenderemos que Strann odia a Ygorla más que nadie, dada las humillaciones y venganzas que se toma contra él. Este personaje, a pesar de ser aparentemente secundario, tomará mucha fuerza en este libro y el siguiente ya que, a partir de determinado suceso (no voy a contarlo para no hacer spoiler) será él quien pida ayuda a Yandros. (La escena en la que lo hace es francamente buena, es imposible contener una sonrisa y un suspiro de alivio).

Por otro lado, las tramas siguen creciendo: en el norte, en la Península de la Estrella, el Círculo se ve sometido a una dura prueba al recibir uno de los mensajeros de Ygorla. Verán, estupefactos, que poco pueden hacer para someter a sus demonios. Esto llevará, por supuesto, a un enfrentamiento brutal entre Karuth y Tirand, que verán como sus diferencias crecen de una manera asombrosa: el Círculo renegará de su lealtad al Caos... y Karuth se verá limitada por el poder de su hermano. 

Hasta aquí es lo que puedo contar. Como siempre, he quedado absolutamente fascinada por la novela, como ya hice con la anterior. Me parece que las tramas son complejas, pero tan bien asentadas que es muy fácil seguirlas. Sin embargo, para mi gusto, no son las tramas lo mejor de la novela (y mira que son buenas) si no la fantástica construcción de los personajes. Strann, por ejemplo, que a todas luces debería ser un personaje que nos desagradara, nos encanta y sufrimos por él (lo pasa muy, muy mal en la corte de Ygorla). Tirand, que debería ser lo contrario (un hombre bueno y agradable) nos termina por desagradar en ocasiones. No ocurre lo mismo con Karuth, que permanece tan pura y genial como al principio (en serio, me gusta mucho ese personaje).
En cuanto a Ygorla... a pesar de ser la "mala" en el libro, es un personaje muy carismático, a pesar de toda la maldad que la rodea. Al verla crecer libro a libro, no puedes evitar sentir cierta empatía por ella, aunque no sea sana. No ocurre igual, por ejemplo, con los Dioses del Orden, a los que odiaréis en cuanto aparezcan. (Son la versión de Hitler 2.0) Y ya que estamos, os preguntaréis... ¿no deberían ser esos los Dioses del Caos? ¡Pues no!

A pesar de que las intervenciones divinas son escasas, al menos en este libro, no tardemos en ver quien es realmente el "bueno" y el "malo". Los Dioses del Orden son mucho más estrictos y buscarán, en cuanto se enteren, la manera de destruir a sus parientes del Caos. No ocurrirá lo mismo con Yandros y sus hermanos (ay, Tarod *_*) que al tener las manos atadas, se les verá mucho más pacientes y comprensivos.

El final del libro es espectacular y hará que cojáis el siguiente con más ganas aún. Un pequeño avance de este último libro: dos dioses bajarán a la Tierra. BRUTAL. 

En definitiva, aunque este libro se me ha hecho un poco más lento que el primero (tiene mucha historia que contar) me ha fascinado. No solo por el desarrollo de la tramas, sino por la cruel imaginación que tenía su autora al describir los horrores de Ygorla, que son, francamente, muy desagradables y fascinantes a la vez. En mi opinión, la saga es muy recomendable y con este libro, lo confirma. Debéis de leerlo.

Escena favorita:

Sin duda alguna cuando Yandros se presenta ante Strann. Es tan mono...:p

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Esta vez, en la casa del libro. ¡Aquí! 



miércoles, 30 de marzo de 2016

Reseña: La impostora (Louise Cooper)

La impostora 


Se puede venerar el Orden; se puede venerar el Caos. Toda persona es libre de elegir. Al menos de momento. El Equilibrio se ha mantenido durante sesenta años, desde que los dioses del Caos y del Orden se enfrentaran en una batalla titánica. Sesenta años de paz insegura en los cuales el hombre ha tenido la libertad de seguir los dictámenes de su corazón.
Pero soplan vientos de rebelión.
Narid-na-Gost, un demonio caótico de escasa categoría, quiere alcanzar un poder incluso superior al de sus amos, y ha encontrado un vehículo humano para realizar sus ambiciones.
El castigo por semejante aspiración es inimaginable, pero Narid-na-Gost está dispuesto a correr el riesgo. Su plan es chantajear a los dioses. Si ese plan tiene éxito, incluso Yandros, Señor Supremo del Caos, se verá obligado a aceptar las condiciones del demonio, y se convertirá en un juguete dominado por Narid-na-Gost y su monstruosa progenie.

Y si los dioses son incapaces de impedir esa catástrofe, ¿qué esperanza les queda a los humanos?

Mi opinión:

Esta trilogía me vino recomendada por Sara, que, como algunos sabréis es colaborada casual del blog y fanática de la literatura fantástica.
Al principio tenía mis reservas para con la serie, porque había leído algunas críticas que la dejaban por los suelos. Después entendí que hay un factor (o eso creo) que influye en la decisión: el orden en el que te leas las sagas. Sí, efectivamente, hay una trilogía anterior a ésta: "El señor del tiempo" que a muchos lectores ha atrapado fuerza. Con tanta, que no han sabido ver la maestría de Louise en esta nueva entrega.

Yo, en mi caso particular, no he leído aún la precuela, pero puedo asegurar que si está tan bien escrita como la que estoy leyendo actualmente, me gustará. Y mucho.
Con eso, ya os podéis hacer una idea del tono que va a tener esta reseña.

Pero bueno, empecemos por el principio.
La trama de este primer volumen es complicada y, sobre todo al principio, avanza de una manera muy lenta y extraña. (Pasan muchos años de "no pasar nada" o de "pasar muy poco" hasta que la verdadera trama se hace ver). La autora nos presenta la vida de varios personajes, como Keridil, Chiro y la Matriarca, cuyas acciones a lo largo de su existencia desembocan en la realización (aunque ellos no lo sepan) de una conspiración demoníaca. No voy a deciros cómo, ni por qué, porque os haría un spoiler de dimensiones épicas, así que me limitaré a deciros que, aunque creáis que las cosas no tienen ningún sentido... lo tienen, solo que se ve un poco más adelante. 
La verdad es que me resulta muy complicado hablar de las tramas en este tipo de libros, porque nunca sabes cuando estás contando más de la cuenta. (Y sé que molestan mucho los spoilers), así que no me atrevo a decir mucho más de lo que viene en la sinopsis.

En cambio, sí que me gustaría hablar de la facilidad que tiene la autora para crear personajes absolutamente increíbles: desde el viejo Keridil, al que se coge cariño enseguida, a pesar de cortas intervenciones, a la propia Ygorla, que, a pesar de todo, me parece magnífica (no tardaréis en conocerla y aunque la odiéis, porque lo haréis, me daréis la razón cuando digo que es uno de los mejores personajes de toda la historia).  Louise tiene la capacidad de que, con sus palabras, empatices mucho con sus creaciones, hasta el punto en el que lamentas seriamente la muerte de sus personajes. Es, por supuesto, debido a su narrativa: simple, ágil, con un vocabulario rico y extenso y con un ritmo tan constante y perfecto que, literalmente, os beberéis el libro.

Otro punto a favor de la autora y su narrativa es, sin duda, las profundas descripciones que hace del paisaje: Chaun Meridional, la Península de la Estrella, el propio mundo del Caos. Es, de verdad, algo digno de leer y releer, porque son ricas, hermosas y te hacen viajar, aunque solo sea un momento.

La verdad es que La impostora me ha gustado muchísimo, tanto la historia que cuenta como la que no. Ahora estoy con la segunda parte, La usurpadora y, de momento, sigue el mismo camino que su predecesor. Veremos como lo termina... y si me gusta.

Mientras tanto, dadle una oportunidad al primero. Merece mucho la pena.

Escena favorita:

No tengo una escena favorita, pero me encantan todas las intervenciones de Strann. Es tan genial *_* 

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