jueves, 12 de febrero de 2015

Reseña: El rescate (Julie Garwood)

El rescate




El secuestro de un niño escocés por el despótico barón Alford dará alas a lady Gillian para huir de las tierras y el castillo que el tirano había usurpado a su padre. Aunque salvar la vida del niño era una prioridad, recuperar un misterioso cofre perteneciente al rey de Inglaterra constituye un objetivo esencial en su vida. Para ello debía poner rumbo enseguida a las siempre míticas Highlands de Escocia e integrarse en el clan de los Maitland, capitaneados por el orgulloso Brodick Buchanan. 

Mi opinión:

¡Menuda maravilla de libro!
Así, tal cual... me ha parecido una preciosidad, uno de esos libros que no pueden dejar de leerse y que, quizá, todas las lectoras de romántica deberían adquirir.
Pero, ey, empecemos por el principio que si no...
Esta historia nos habla de la valentía y el arrojo de lady Gillian, una mujer que ha soportado un pasado cruel y lleno de malas momentos... casi todos provocados por el barón Alford, un hombre que solo piensa en sí mismo, sin importarle nada más. Por su culpa, Gillian deberá abandonar la casa de su padre y a su hermana, Christen. También, se verá obligada a buscar el tesoro de Arianna para salvar a su tío Morgan.
Hasta aquí, el inicio de la historia. Después se complicará con el secuestro de Alec, el hijo de un laird, y con su propia marcha, propiciada por el barón Alford, que necesita, desesperadamente, encontrar dicho tesoro. ¿Por qué? Se descubrirá en el final del libro, así que no voy a contar nada. 
En este viaje, Gillian, que es una mujer de armas tomar, descubrirá el valor de la amistad, aunque ésta sea con un niño, del valor y, sobre todo, del honor. (Y de la paciencia...)

"-¿Por qué no podéis mirar hacia abajo?- preguntó el niño, mientras se arrastraba hasta el borde para atisbar el precipicio.
El pequeño se había situado en un punto ciertamente peligroso, por lo que Gillian lo agarró de los tobillos en un gesto compulsivo para arrastrarlo hacia dentro.
-¡No hagas eso!" 

Su misión será llevar a Alec a su casa, junto a los Maitland, su clan, y de ahí, buscar ayuda para encontrar a su hermana y a la caja que asegurará la vida de su tío. Sin embargo, algo que parecía sencillo en el principio, se complica cuando conoce a Brodick y a su clan, los Buchanan que, en cierta manera... se apropian de ella. 
Este encontronazo cambiará el mundo de ambos y hará que sus sueños y misiones se compliquen hasta límites insospechados. Evidentemente, mucha culpa de esto será la pasión arrolladora que nazca entre ellos... y el amor, que a veces, nos impide ver. 

"El hombre todavía no había puesto un pie dentro de la iglesia, pero ella ya temblaba de pies a cabeza. Su tamaño impedía que entrara la luz del sol, aunque envolviendo su silueta refulgían rayos de luz dorada que le daban una apariencia etérea" 

La historia de amor merece muchísimo la pena. Es suave, lenta y sencilla, y eso hace de ella algo inolvidable y perecedero. Sin duda, hacía mucho, mucho tiempo, que no me encontraba con tantos sentimientos juntos, con tantas buenas vibraciones. No es un amor complicado, como ya he dicho, pero contiene mucha magia, sin duda, gracias a sus personajes y a la maravillosa narración de esta autora.
En cuanto a los protagonistas... hay demasiados como para ir uno por uno, pero sí que haré mención a los dos más importantes: Gillian y Brodick.
Lady Gillian es fantástica. Joven, guapa, de ideas claras y con un fuerte compromiso con su familia. Será su cabezonería y su deseo de ayudar lo que la embarcará en esta aventura, aunque ni ella misma sabe cómo va a terminar.
En cambio, Brodick... ah, qué hombre. Un guerrero de la cabeza a los pies, tanto en una lucha como en terreno sentimental. Sin duda, es un sueño (ya veréis, ya) que a todas nos gustaría vivir. 

En definitiva, es una novela de 10. Lo tiene todo: misterio, aventuras, amor, desamor, pasión y un final genial. Para mí, resaca literaria, de verdad.

Escena favorita:

¿Cómo escoger solo una? 


¿Dónde podemos encontrarla? 


Esta vez, cambiamos de sitio y nos vamos...a la casa del libro. ¡Justo aquí

domingo, 8 de febrero de 2015

#Reto 2 (Realismo) La picardía de la música

Seguimos con los retos de FJE, el foro al que soy adicta. Hoy, nos metemos de lleno en la historia... y en la música.
¡Espero que os guste!

#Reto 2 

Pautas: 

El reto consiste en escribir  un relato que recree algún momento de la vida de Jospeh Haydn, ya sea de su infancia, sus años como sirviente, su visita a Londres... pero no a modo de biografía, sino como un relato. También hay que hacer referencia a alguna de sus composiciones.


La picardía de la música 




La música resonaba por la sala con intensidad. Cada compás, cada instante, cada nota, reverberaba por la habitación, con tanta fuerza y hermosura que todo se estremecía bajo su lenta caricia. Incluso cuando ésta se tornaba más brusca y violenta, se veía la belleza implícita en cada movimiento. Era fascinante, como solo Mozart podía serlo y como solo él mismo podía verle. Quizá otro, más necio y estúpido, menos sabio y más arrogante pudiera verlo de otra manera. No así él, que agradecía profundamente el momento en que ambos caminos se encontraron.
Haydn sonrió, aún desde la puerta. No la cerró tras él, como acostumbraba, sino que se quedó en el marco, absorto en lo que oía y sin ánimo alguno de interrumpirle. Solo cuando, diez minutos después, la música se deshizo en dulces volutas, cerró la puerta.
—No sé si darte los buenos días o, directamente, la enhorabuena —saludó, con una sonrisa breve, que fue correspondida por una estentórea carcajada. Después se acercó a él y le estrechó la mano con fuerza, como hacían cada mañana al verse.
— Un poco de ambas y mi mañana será perfecta —contestó, burlonamente, mientras anotaba en la partitura otro conjunto de semicorcheas que, bajo la mirada de alguien que había convertido su piano en amante, parecían absurdamente fáciles.
—Un poco... sencilla, ¿no crees? —Haydn se sentó junto a él, utilizando el escaso espacio disponible para coger la partitura cómodamente. Le dio un codazo para apartarle, escuchó su gemido ahogado y sonrió, muy complacido consigo mismo—. Es muy bonita al oído,pero, amigo... como descubran la partitura estás perdido. Esto parecen los desvaríos de un criajo de teta. No tiene complicación técnica ni...
—¿Le nozze di Figaro, sencilla? —barbotó, incrédulo. Acto seguido y movido por la más profunda indignación, le arrancó la partitura de las manos para acunarlas contra su pecho, como un padre primerizo que protege su creación—. ¿Y qué me dices de ti? Tú última... melodía, si se le puede llamar así, tampoco era gran cosa.
Escuchó su respuesta con una sonrisa ladeada que, de ser de otra manera, se hubiera tornado en carcajada desde el primer momento. Ver allí, frente a él, la incomodidad y el desconsuelo de uno de los grandes músicos del momento, se le antojaba gracioso y absurdo, más aún teniendo en cuenta de que solo había sido una broma. Precisamente por eso, ahondó más en la herida. Por mera diversión.
—Ah, Wolfy... —Haydn sonrió al ver cómo se tensaba al reconocer el apodo por el que su madre, muy cariñosamente, le llamaba—. Esto no puede considerarse, ni en tus sueños, algo tan complejo como La reina, que, como sabes, es mi octogésima quinta sinfonía. Quizá deberías aprender de mí —continuó, burlonamente.
Mozart se levantó, airado, y guardó las partituras en una carpeta que yacía abandonada sobre el negro del piano. Después se giró hacia su amigo, insolentemente, con un brillo en la mirada que desprendía fuerza, determinación. Como si la forma de una idea hubiera anidado en él durante mucho tiempo y  hubiera elegido ese preciso instante para despertar.
—Bien —musitó, con su cadente y tranquila voz, ahora convertida en una confusa y dulce amenaza—. Puede que tengas razón y que tenga que dedicarme a hacer cosas mucho más serias. Precisamente por eso, amigo... —remarcó esa única palabra con fuerza, hasta que la sonrisa de Haydn se amplió mucho más, subrayando también ese gesto burlón tan característico de esa mañana—. Tengo algo que puede gustarte. Algo que, para tus habilidades maestras, debe ser mortalmente sencillo. Pero¿qué se le va a hacer? No todos podemos dedicarnos a la música, ¿verdad, Joseph?
—Completamente de acuerdo. Wolfy.
El silencio pareció caer como una tormenta de primavera: violento, tenso, expectante. Durante lo que parecieron horas, y que solo fueron unos segundos, se vio el reto plasmado en cada mirada, en cada nimio gesto. Se palpó la rivalidad latente, la superioridad del ego por encima de otros sentimientos más brillantes.
Fue el dulce sonido de las hojas al ser removidas lo que se impuso a ese silencio. Una nueva partitura, sin nombre, sin atención, reposó sobre el atril de madera que soportaba el resto de melodías.
No se necesitó de más palabras, ni de más impulsos que llevaran a tocar, a probar y demostrar, pues los ágiles dedos del pianista se apoyaron sobre las teclas, dulcemente. El sonido brotó con intensidad, con la fuerza de la magia que llevaba implícita en cada movimiento. La música resonó de nuevo, llenando cada rincón de notas que se esparcían con maestría y sencillez. Con demasiada sencillez.
Haydn sonrió a cada compás, a cada giro que solventaban sus bien entrenados dedos. Cada nota era una burla para su intelecto, para su afán de mejorar pues no había reto en ellas, ni en esa página tan pulcramente creada. Tras él, a pocos metros, Mozart sonreía con bravuconería, expectante de un final que no tardaría en llegar.
La primera página del libreto terminó con la excelencia brindada por los dedos ajenos a su creador. Y fue entonces, con el inicio de un nuevo compás  que nacía de la tinta, cuando Haydn descubrió un nuevo nivel de técnica. Sonrió, complacido, y dejó que sus manos volaran por las teclas blancas, con rapidez, con soltura, a pesar de los giros repentinos de la melodía. Paso a paso, lenta y deliciosamente, la melodía creció y se expandió, al ritmo vertiginoso que las notas requerían.
Una gota de sudor resbaló por la mejilla de quien tocaba, breve indicio de que el reto era eso, una complicación y no solo una broma de quien, hasta ese momento, creía su amigo. Maldito momento y maldita jugada.
Otra página cayó, rápidamente y con brusquedad. La música ahora era intrépida, brusca y lleno de movimientos imposibles que solo alguien con años de práctica a la espalda podía salvar. Ahora a la derecha, ahora a la izquierda, ahora semicorcheas en agudo y un acorde de blancas en grave. Un silencio, un movimiento lento... y otra vez frenesí y locura. Otra vez problemas y delicia, de nuevo disfrute demencial. Era mágico, sencillamente.
La breve e intensa sonrisa de Mozart, que se había movido hasta colocarse frente a él, le indicó que el final estaba cerca. Redobló sus esfuerzos con la naturalidad que el reto le otorgaba, sonrió precariamente y guió sus manos a ambos extremos: acorde a la derecha, acorde a la izquierda... y, de pronto, un obstáculo. Uno insalvable. Imposible. Una única nota, en mitad de la belleza del canon de gravedad y dulzura. Un solo la, inclemente, que no podía alcanzar y que, evitaba con su presencia, que terminara la composición. Su corazón, agitado, bailoteó cruelmente y le hizo gemir en su fuero interno. No iba a conseguirlo. Nadie podría, en realidad, pero eso no le daba ningún consuelo. ¡Maldita fuera la estupidez del compositor! ¿Cómo podía estropear una melodía como esa con un compás imposible de tocar?
La música terminó, bruscamente, con un golpe sobre las amargas teclas que chirriaron en protesta.
—¡Es imposible, Mozart! —estalló, incapaz de no hacerlo—. ¿Cómo has podido estropear una sinfonía tan condenadamente hermosa? Te creía inteligente, amigo mío, pero veo que me he equivocado.
Mozart sonrió aún más ampliamente, se acercó a él, le dio un amistoso golpe en el hombro y ocupó el lugar que acababa de abandonar, frente al piano. Después se humedeció los labios, volvió a la primera página y empezó a tocar, frente a la atónita mirada de Joseph. Como minutos antes, la música retomó su expansión por la sala, acostumbrada a sus arremetidas. La magia también regresó, como había hecho en manos de Haydn. Cada movimiento imitó la perfección, mientras el tiempo y las páginas pasaban inexorablemente.
De nuevo, su corazón se estremeció y latió al compás de las notas que vibraban con intensidad. Movimiento a derecha, movimiento a izquierda... y esa última y absurda nota que nadie había tocado nunca.  Vio a Mozart mover su mano al agudo, pulsarlo, abrazarlo, mientras el ronco sonido de las graves brillaba con fuerza. Y fue, en ese preciso instante, cuando vio que solo alguien como él podía ser tan increíblemente perfecto. Fue apenas un momento, pero esa nota que nadie quería tocar y que él, sencillamente, había sido incapaz de acariciar... fue tocada, culminando así la belleza de la  pieza.
—¿Y bien? —Mozart se giró, con una amplia sonrisa.
—Ignoraba que con la nariz también se pudiera tocar —siseó Haydn, consumido por la incredulidad, la ira y la más pura admiración—. ¿Puedes tocar con algo más, estúpido?
Mozart rompió a reír, sin poder evitarlo. Después se levantó, pasó un brazo sobre sus hombros y suspiró, teatralmente.
—Si te lo dijera, perdería mi magia.
—¿A eso le llamas magia? —Haydn sonrió, muy a su pesar. Había sido derrotado en su propio juego y, aunque le costara admitirlo, le gustaba.
—En realidad...no. Es algo  mucho más simple que eso. —Se detuvo, colocó la partitura con cuidado junto a las demás y cerró la tapa del piano—. A eso... le llamo picardía. La picardía de la música.
Y sonrió. Inevitablemente.








domingo, 1 de febrero de 2015

Reseña: El dragón de las Highlands (Kimberly Killion)

El dragón de las Highlands


Akira ha crecido casi como una vulgar campesina, ignorando su verdadero linaje. Sin embargo, ha gozado de una esmerada educación, costeada por un anónimo benefactor, Calin, el laird del clan McLeod. 
Akira es la piedra de toque de un ambicioso plan de venganza que debe traer la paz y la prosperidad a las Highlands, pero la desatada pasión que nace entre ambos acabará por amenazar la precaria estabilidad de Escocia.

Mi opinión:

Primera novela que leo de la autora y, aunque no ha estado mal, me ha dejado un poco fría. Si bien es cierto que adoro las novelas que hablan de las Highlands, he encontrado esta bastante simplona y no era lo que esperaba. Pero empecemos por el principio.
La historia comienza durante el nacimiento de Akira (curioso nombre para una escocesa, por cierto), en mitad de un salón y en mitad de una severa disputa entre su padre, el laird del clan Kinnon y el laird del clan McLeod. Sobre la mesa del salón, Lena, mujer del primero y amante del segundo, da a luz a la que va a ser su tercera hija. Sin embargo, la situación se descontrola debido al deseo férreo del laird Kinnon por tener un heredero varón, así que, al darse cuenta de que tiene otra hija, mata a Lena y después, a su amante, poco antes de ordenar que también maten a la pequeña. Hasta aquí, el inicio del libro. Sin embargo, como debía ser, alguien ve este fatal encuentro: Calin McLeod, hijo del laird asesinado, que se esconde en los pasadizos del castillo. Al ver a su padre asesinado junto a la mujer que ama, jura tomar venganza contra el clan y para ello, rescata a Akira de manos de la muerte y se la entrega a su mejor amigo, perteneciente a otro clan, no sin antes marcarla en el trasero con el anillo de su clan.
Años más tarde, Calin irá a buscarla y a reclamarla como esposa. Aquí es, cuando, realmente, empieza todo. A la llegada de Calin a casa de Kendrick (su mejor amigo), descubre que Akira ha sido secuestrada por dos miembros de su clan, así que corre a rescatarla. Cuando, por fin lo hace, descubrirá en ella a una mujer fuerte, educada y con un pasado desolador. Sin embargo, se verá atraído por ella casi de inmediato, pese a que juró no hacerlo. Ella, en cambio, verá en Calin no solo a su benefactor, sino un amigo y un amante.
En mi opinión, es una historia que podría haber dado mucho de sí, pero que la autora ha simplificado bastante. Con esto no quiero decir que la historia sea mala, ni mucho menos, ya que es cierto que hay pasajes realmente buenos y amenos (el momento de la barba es genial, por ejemplo), pero otros que son demasiado previsibles (no hay misterio en su relación salvo el "secreto" del linaje de Akira, ni siquiera se alargan los celos cuando Catriona aparece) y, realmente, lo único diferente en esta historia es la presencia fantasmal de Lena, de la que, sinceramente, me he quedado con ganas de mucho más.

"Se despertaba a menudo durante la noche oyendo ahogados gemidos de dolor
y gritos de bebés. Lena había embrujado las paredes del castillo Brycen, de eso estaba seguro.
Casi todas las habitaciones permanecían irritablemente frías, tan frías como
su traicionero corazón. Su perfume a lavanda era el único olor que no
apestaba en aquel lugar dejado de la mano de Dios. ¿Cómo podía la muy 
perra vivir todavía dentro de su cabeza?"


No obstante, sí he de decir que los personajes me han gustado, porque sí son diferentes a otros sobre los que he leído. Por ejemplo, él, Calin: un laird escocés que se aleja del tópico de hombre dominante y machista. Por el contrario, es bastante dulce, comprensivo y paciente. Ella, en cambio, sí se parece más a otros tópicos, ya que es la estereotipada mujer fuerte y decidida que lleva los pantalones en casa. De Akira, lo que más me ha gustado ha sido el hecho de que use su "marca de bruja" para sus propios fines. Ese es un puntazo a su favor, ya que me ha arrancado una sonrisa.
De los demás personajes, apenas se puede hablar, ni siquiera de los "malos", ya que aparecen poco y sus reacciones son previsibles. Doy un punto extra a Catriona y su habilidad para imitar voces ya que, con esa escena, he disfrutado muchísimo.

En definitiva, "El dragón de las Highlands" es una historia dulce, sin grandes pretensiones pero que, a las amantes del género les sacará más de una sonrisa y un suspiro. Si tienes ganas de una historia de amor sin apenas sobresaltos, ésta es una muy buena opción.


Escena favorita:

Sin duda, cualquiera de los momentos en los que están juntos. Me encanta la "docilidad" de él :D

¿Dónde podemos comprarla?

Como siempre, en amazon :D ¡Justo aquí

martes, 13 de enero de 2015

Reseña: La lucha (Samy S. Lynn)

La lucha


En estas páginas encontraréis un amor incondicional, de ese que perdura en el tiempo. Amor que se sufre, se siente y se demuestra desde lo mas profundo del alma. El amor de una madre por sus hijos.

Encontraréis esa fuerza pero también la cruda realidad, una realidad incomprensible cuando ves que estos niños sufren abusos, son maltratados y vilipendiados por quienes deberían ser un apoyo y un ejemplo a seguir, sus educadores, los centros escolares e incluso otros adultos que se hacen llamar padres, madres y amigos.

La lucha narra la historia de una familia que pelea contra una sociedad corrupta, intolerante e hipócrita. La lucha es la desesperación de unos padres que ven como sus hijos son acosados y agredidos, la impotencia de ver que esto ocurre incluso cuando el menor es un niño enfermo. Este libro denuncia el daño que hacen algunas personas por el simple hecho de creerse superiores.
“No todos los centros son iguales, no todos los niños son malos, ni todos los adultos son tan desalmados, pero si que a día de hoy sigue habiendo mucha falta de información, desarrollando miedo y rechazo a las personas diferentes. Luchemos contra el acoso infantil. Luchemos porque los niños puedan volver a sonreír”

Este es un libro totalmente solidario. Toda la recaudación será integra para el tratamiento de la enfermedad de uno de sus protagonistas. Con la compra de un ejemplar ayudarás a mejorar la calidad de vida del pequeño #TodosConAlex

Mi opinión:

Crudeza. Realidad. Valor. Miedo. Cuatro sustantivos que resumen la vida de los protagonistas de esta dura novela. Y es así, sin tapujos ni adornos de ninguna clase. Es una historia que se aleja de caballeros y princesas que rescatan a quien tiene problemas en el último instante. Es una historia real, donde los verdaderos campeones son, sin duda alguna, los niños y sus padres.
Pero empecemos por el principio. ¿Qué hay más hermoso que tener un hijo? Eso es lo que se pregunta Sandra cuando da a luz a su primer hijo, Abel. Una criatura preciosa, llena de alegría que, como niño que es, enamora a todos los de su alrededor. Pero las cosas a veces se tuercen y sus padres, aunque lo intentan, no pueden protegerlos siempre. Los problemas llegan, como siempre, con el colegio. Basta una mirada o un gesto para determinar que el niño es "diferente". ¿Y qué ocurre cuando en España alguien es diferente? Que se le discrimina. Se le tortura. Se le aparta.


"Un día, la tutora nos llama y nos dice que nuestro hijo es
subnormal. Palabras textuales de la profesora. Nos quedamos a
cuadros. Que si tenía un problema de identidad por llevar 
el pelo largo..."



Y los niños, como niños que son responden a su manera. Abel empieza a retraerse en sí mismo hasta que pasa de curso. Sin embargo, los problemas no terminan ahí y según avancemos en el libro veremos situaciones que desgarran, que hieren y que nos ponen los pelos de punta, porque...Abel no es el único, no. Tras su nacimiento llegan dos más, Alex y Zeus, dos pequeños que, desgraciadamente, le siguen los pasos. Alex, el mediano, otra hermosura al nacer, sufre el síndrome de Stuger-Weber, una enfermedad que afecta al cerebro y al nervio óptico. Por eso, gran parte de esta novela hablará de él, del sin vivir de las críticas, de la crueldad del mundo y, sobre todo, del avance de esta enfermedad.


"Alex tiene una crisis en la cual se golpea y lanza cosas.
Parece estar poseído. Cuando intento sujetarlo, no
tengo en cuenta las piernas y me da un golpe que me fisura 
una costilla"

Tras Alex, llegó Zeus, un niño fuerte, cariñoso y que adora a sus hermanos. Gracias a Dios, tiene muchos menos problemas que sus hermanos pero, aún así, mantiene el miedo al colegio y la depresión de ver lo que ocurre en su casa y en el colegio.
A partir de aquí, el testimonio de Sandra se vuelve mucho más duro y nos relata, con pelos y señales, cómo el colegio ignora las medidas de seguridad que se deben de tomar con sus hijos, cómo ignoran con deliberación las crisis de Alex, que empeora rápidamente y cómo culpan a los niños de todo lo que ocurre. Pero, sobre todo, Sandra narra su férrea voluntad de seguir adelante, de cuidar de sus hijos y de protegerlos de toda la corrupción que les rodea.

Este libro es, sin duda alguna, diferente. Te hace pensar y mirar las cosas de otra manera. Hace que nuestro corazón lata apresuradamente. Te hace suspirar. Pero, sobre todo....Hace que tengas ganas de gritar y de maldecir. Porque, maldita sea. ¡¡Ya basta!! 


Escena favorita:

Lamentablemente, no se pueden tener escenas favoritas en un libro como éste, pero sí daré mi sonrisa a cada sonrisa de los niños dentro del libro.

¿Dónde podemos encontrarlo?

Como siempre, en amazon. ¡Justo aquí








lunes, 12 de enero de 2015

Reseña: Boda a destiempo (Julia London)

Boda a destiempo



Tras abandonar su trabajo de especialista cinematográfico, Eli se ha convertido en uno de los jóvenes socios de la empresa Aventureros Extremos Anónimos. Es un hombre atractivo, divertido y alérgico al compromiso. Uno de sus antiguos amigos actores le pide que prepare su enlace en un pico de alta montaña y... Eli necesita ayuda.
Marnie acaba de montar su propio negocio de organización de bodas y no puede desaprovechar la oportunidad que supone planificar la ceremonia de dos famosas estrellas de Hollywood. 
A pesar de que Eli y Marnie empiezan con mal pie, su relación se afianza poco a poco... hasta que Eli, muerto de miedo, decide huir al Amazonas. ¿Pero podrá olvidar la tormenta que los unió? 

Mi opinión:

¡Primera reseña del año! Y sí, empezamos fuerte, aunque no sea el tipo de libro al que estamos acostumbradas. Pero, empecemos por el principio: sí, me ha gustado muchísimo. Ya había leído otras cosas de esta autora pero con Boda a destiempo, he de decir que me ha atado en corto. 
Hablamos de una novela fresca, alegre, original y, a la vez, terriblemente clásica. Es, simplemente, una historia de amor sin complicaciones, como las que pueden pasar a diario si miras por la ventana... y eso es, precisamente, lo que me ha gustado.

Nuestra historia nos habla de Eli, un tío aparentemente duro que disfruta con los deportes de riesgo (contra más posibilidades de matarse tenga, mejor) junto con su grupo de chalados, que comparte esta tendencia suicida. Su pasión por este tipo de deportes es tal que terminan por montar una agencia donde ofrecen privacidad  y deportes extremos a actores famosos de Hollywood. He aquí, donde empieza el verdadero problema y es que, detrás de todo buen hombre siempre hay una mujer...

"Al irse haciendo mayores, su espíritu competitivo creció también 
y se hicieron expertos en rafting, escalada, parapente..." 


Y, precisamente por eso, todas las mujeres de los actores (poco aficionadas al deporte) deciden que ellas también quieren participar en eventos extremos, tales como, por ejemplo, una boda en mitad de un cañón. Es, precisamente, esta situación la que unirá a Marnie, nuestra protagonista, con Eli, ya que ambos tendrán que organizar la boda de dos estrellas de Hollywood.
El inicio, a grandes rasgos, es este, pero poco a poco, entre elecciones de manteles y flores, se desarrollan dos historias: la de los protagonistas y la de la pareja que se casa. Como ya he dicho antes, de esta novela no hay que esperar grandes problemas, porque el único que hay es el miedo de Eli al compromiso. Sí, Marnie le atrae como ninguna otra y sí, quiere estar con ella, pero... el recuerdo de Trish, la mujer que le dejó en el altar, es tan fuerte que será un impedimento a la hora de que estos dos se junten.
Sin embargo, y pese a esa "escasa fuerza", el libro me ha encantado. Como ya he dicho, es fresca y el trabajo con los personajes está muy bien hecho. Boda a destiempo está llena de momentos divertidos, que te sacan una sonrisa y te hacen sacudir la cabeza, incrédula. Hay escenas tiernas, escenas desquiciantes y, por supuesto, momentos que hacen arder a las lectoras.

"Oyó otro gemido y sintió un tironcillo en la entrepierna. Se levantó despacio...
¿Podía aquél ser lo que ella creía que era? No. ¡De ninguna manera! ¡Ari era un
consejero espiritual!"

Además, como ya he dicho... los personajes son reales, pese a ser actores y actrices. Empecemos por Eli, protagonista masculino: guapo, inteligente, apasionado del peligro... y cobarde como el que más en temas amorosos. Desde que conoce a Marnie en la prueba para seleccionar organizadora de boda (chapó a esa escena, por cierto), se da cuenta de que esa mujer es diferente y que incluso podría superar las barreras que él mismo se ha impuesto. Sin embargo, es un cabezón de mucho cuidado y pondrá mil excusas antes de reconocer que ha perdido la partida. Como punto a su favor... su paciencia con Marnie y el cariño que la demuestra en todo momento, a pesar de todo.
Pasemos ahora a Marnie. ¿Qué decir de ella? Alocada, charlatana, soñadora. Un desastre para cualquier hombre y, en especial para Vince, su cliente... y para Eli, al que enamora poco a poco. Esta protagonista femenina, a pesar de resultar ligeramente pedante en alguna ocasión (en serio, habla mucho) me ha resultado muy divertida. Muchos comentarios acertados, directos, que pondrán a Eli muchas veces contra la pared. ¿Defectos? El uso de la tarjeta de crédito... y su madre. Sobre todo su madre.
Como es evidente, también tenemos muchos personajes secundarios, pero salvo Olivia y Vince, apenas hay que resaltar nada e incluso de estos últimos hay poco que decir. Salvo el vivo retrato que simulan de las estrellas de hoy en día, la relación entre ellos no tiene nada de especial: él, rico y arrogante y ella, joven y caprichosa. No obstante, le dan un punto cómico al libro.

En general, la verdad es que es un libro que me ha gustado mucho y que he devorado con ganas. Posiblemente sea un libro que me relea, a pesar de no ser una gran obra de arte. Pero, ¡ey! a veces, las cosas más sencillas son las que más nos gustan ¿verdad?

Escena favorita:

Curiosamente, esta escena no es romántica al 100%, pero aún así me ha gustado mucho porque sí da pie a otra escena mucho más romántica: el momento en el que Olivia y Vince (los actores) se acuestan en la cabaña... frente a Marnie. Simplemente genial, no os imagináis lo que me pude reír.


¿Dónde podemos encontrarla?


Esta vez, cambiamos amazon por casa del libro. ¡Justo aquí!


viernes, 26 de diciembre de 2014

Entrevista: Iria Blake en escena

Descubriendo a Iria

Tras un tiempo perdida en otras cosas que no eran el blog, regreso con fuerza y traigo conmigo a una de las escritoras revelación del momento: ¡Iria Blake!
¿Queréis conocer más acerca de esta estupenda escritora? ¡Pues seguid leyendo!




¿Qué sabemos de ella?

Iria Blake nació el 1 de Enero de 1975 en Santurtzi, una bonita aldea marinera del País Vasco. Aunque desde hace más de diez años y por raíces familiares, su corazón se encuentra dividido entre esta tierra y su amado México. Desde el primer momento se mostró como una niña inquieta y con ansia de comunicarse al mundo.
Se licenció en Ciencias Políticas en la Universidad del País Vasco, carrera que le transmitió un deseo aún más fuerte de expresar sus ideas de manera pública. Joven e insaciable, vivió varios cambios sentimentales y laborales en su vida,hasta que aparecieron ante ella sus tres amores: su marido, su hija y escribir. Desde hace tiempo y de cara al futuro, ya en su periodo de madurez, intentará sacar lo mejor de sí misma, para plasmarlo en maravillosos regalos para los lectores: sus libros.

¿Qué vamos a descubrir?

1. ¿En qué se parecen Iria Blake y quien está tras el nombre? 

En todo y en nada. Iria es la soñadora que está dentro de la mujer, la madre y la chicha formal y seria que los que no me conocen piensan que soy. Por eso en el fondo es todo y nada. Una vez, una persona muy querida por mi, me dijo que soy como Alicia en el país de las Maravillas, que tengo un mundo interior increíble, y tenía razón, porque ahí está Iria.

2. Cuando empezaste a escribir, ¿aspirabas a fama o a reconocimiento personal?

En serio, empecé a escribir hace un año. Monté mi blog, Iria, la hechicera del romance, y una escritora amiga me animó a publicar el relato erótico que subía todas las semanas. Iba a autopublicarlo, y debió de llamar la atención, porque me llamaron de Tempus y ahí empezó la vorágine, así que, de paso, y respondiendo a la segunda pregunta, lo hice por mí, por el absoluto gustazo de daros a conocer mis historias, ese es el verdadero reconocimiento. Eso es un subidón. No necesito más.

3. ¿Cómo fueron tus inicios? ¿Recuerdas lo primero que escribiste?

Un relato romántico que tengo por ahí guardado que va sobre una pastelera y un stripper, muy simple, pero bonito, muy  sexy... 
Algún día os lo mostraré. 

4. Para ti, ¿qué es lo que hace especial tu manera de escribir?

La pasión con la que lo hago, porque siempre hago todo con pasión y escribir no podía ser menos. Si no me apasiona lo que escribo, si no me llega, lo borro y vuelvo a empezar... esa no sería yo.

5. Háblame de tu última novela, "La sumisa que hay en mí". ¿Cómo surgió la idea?

Estaba de vacaciones en Escocia y me quedé eclipsada por ese mágico país. Declan nació en un avión, ayudándome con mi pánico a volar. Y él está por cada una de las calles y lugares que visité, como Alec, mi segunda historia...

6. ¿Honor o deshonor que te puedan comparar con E.L. James?

¿Honor o deshonor? No creo que eso lo pueda definir. Un antes y un después, tal vez. En cualquier caso, las historias son tan distintas que cuando lees La Sumisa no te imaginas a Christian Grey, pero es que Declan no tiene nada en común con él salvo el gusto por el BDSM. No tiene traumas, solo es un capullo seductor que solo quiere una cosa y lo hace porque le da la gana. Así que deshonor u honor no van ligados a las historias. 

7. ¿Qué es lo más importante para ti a la hora de escribir un libro?

Las sensaciones que soy capaz de transmitir, eso que te explota en el pecho cuando lo lees.

8. ¿Cuáles son tus autores favoritos?

Paradójicamente son Isabel Acuña, Elisabet Benavent, Ängeles Ibirika y Olivia Ardey. Y, por supuesto, Sylvia Day. 

9. Si pudieras elegir, ¿qué libro te hubiera gustado haber escrito?

La trilogía Caballo de FUEGO de Florencia Bonelli, que por cierto también es otra de mis diosas...

10. ¿Qué consejo le darías a las autoras que no se atreven a dar el paso?

Que piensen que no pierden nada por empezar, que si no se atreven se pierden algo maravilloso. Te da un aliento vital y te llena por dentro muchísimo.

11. Por último, ¿qué libro recomendarías a quienes no están leyendo?

De vuelta a tu amor, de Isabel Acuña. 



Bueno, pues aquí termina nuestra entrevista de hoy. ¿Qué os ha parecido? ¿Tenéis ganas de haceros con su libro? ¡¡Yo ya lo tengo!! Así que chic@s, no os perdáis esta oportunidad y ¡adelante! 



martes, 16 de diciembre de 2014

Reseña: Bailando con el diablo (Sherrilyn Kenyon)

Bailando con el diablo (Cazadores Oscuros 4)




 Es el más peligroso de los Cazadores Oscuros... Zarek no confía en nadie, a veces ni en sí mismo; tan solo cree en su habilidad para eliminar a quien se interponga en su camino. En vida sufrió el tormento de la esclavitud. Con los Cazadores Oscuros, de destierro y desconfianza. Sin embargo, sobre él se cierne ahora la condena definitiva. Todo su destino queda en manos de una sola persona, juez único de su existencia. Y es ella, Astrid, a quien Zarek finalmente abre una puerta que creía haber cerrado para siempre.

Mi opinión:


Primer libro que leo de la saga... y primer libro con el que me enamora. Sinceramente, me ha encantado. Ha habido muchos elementos que me han ido conquistando, poco a poco... y he de reconocer, que si toda la saga es así, me haré fanática. Pero empecemos por el principio:
Nuestra historia empieza con el anuncio de la condena a muerte de Zarek. Desde el principio, nos encontramos con tres tramas diferentes: la propia de Zarek, la de Ash y Artemisa y, por último, la de Astrid. Estas tres historias están, evidentemente, entrelazadas y es desde el principio donde se ve una clara relación: Artemisa quiere matar a Zarek, Ash quiere protegerle y Astrid, ninfa de la justicia, va a juzgarle.
Y... sí, aquí comienza un auténtico despliegue de magia. La narración comienza en los nevados paisajes de Alaska, tan bien descritos que es fácil imaginarte como un observador externo. En estas escenas, Zarek tendrá diversos flashes relacionados con el motivo de su condena y sentirá, por primera vez, el significado de la amistad (según creo, tiene que ver con los demás libros, pero como no los he leído...) Sin embargo, ese pequeño acto de fe no será suficiente como para salvarle la vida, ya que Artemisa está más que dispuesta a terminar con él. No obstante, será Ash, amante de la diosa, quien intervenga en su decisión... haciendo que sea una de las ninfas de la justicia quien decida sobre su destino. A partir de aquí y excluyendo la venganza personal de Tánatos, la historia me ha parecido terriblemente tierna. Escenas románticas, dulces, en las que vemos a un Cazador Oscuro torturado por un pasado inclemente (esclavitud, tortura y, sinceramente, situaciones muy crueles) y muy duro, que perfila su vida de manera determinante. Evidentemente, tras novecientos años de soledad, el carácter se resiente y, aunque Zarek es buena persona, termina por desconfiar de todos... incluyendo a Astrid, que se le aparece como una chica ciega que le rescata en mitad de una tormenta de nieve.
Esta es, sin duda, la parte más dulce de la novela aunque también, la más lenta. Pasamos del interludio de varios personajes a solo un diálogo continuo entre ambos, a excepción de alguna intervención de Sasha (un katagario con forma de lobo que acompaña a Astrid). Sin embargo, gracias a estos diálogos y al hecho de que Astrid insiste en encontrar la inocencia de Zarek, conoceremos su pasado y veremos como, día a día, sus sentimientos evolucionan  hacia la joven. 
El final, para mi gusto, es algo precipitado en comparación con el resto del libro, ya que pasamos de escenas algo lentas a escenas rápidas y trepidantes, llenas de acción. Pero, como ya he dicho, me ha gustado... aunque he echado de menos la intervención de algunos personajes secundarios que, por cierto, en este libro son geniales y se les podría haber sacado mucho más. (Simi, por ejemplo, un demonio en forma de niña... un gran puntazo del libro)
Hablemos ahora de los personajes...
Sin duda, mi favorito es Zarek, pero es un gusto muy personal, ya que a mí, sinceramente, me encantan los personajes "torturados" (de hecho, Zarek me recuerda muchísimo a Zsadist, de la Hermandad de la Daga Negra). Un pasado oscuro, desconfiado, con los sentimientos a flor de piel... y enamoradizo. Sin duda, una explosión de personaje masculino. (Y sí, chicas, es guapo).
Astrid tampoco se queda atrás y es que, a pesar de ser una ninfa de la justicia "neutral" es bastante imparcial... ya que se guía, no por la razón que suele imponerse en ella, sino por los sentimientos (y orgasmos) que él la hace sentir. Inteligente, aguda y muy paciente, sin duda, es un personaje ideal para llevar a Zarek a buen puerto. 
Simi... bueno, es un personaje secundario, pero me ha llamado mucho la atención. Caprichosa, infantil y, a la vez, terriblemente tierna. Junto a Ash, forma una de mis parejas favoritas. 


En definitiva, esta novela ha sido un buen ejemplo de la narrativa de Sherrilyn Kenyon, una historia que atrapa y que te invita a descubrir más sobre estos Cazadores. Muy recomendable.

Escena favorita:

Al margen de todas las escenas románticas entre Zarek y Astrid... me quedo, sin duda, con todas las de Simi y Ash. (En especial con la del abrazo) 

¿Dónde podemos encontrarla?

Como siempre, en amazon. ¡Justo aquí!